jueves, 2 de octubre de 2014

Fuera

Revivo en su húmeda extremaunción. 
En los aforos de su intimidad,
Recopilo secuelas.

-No pensemos si tenemos la oportunidad de huir-.
-No vivamos pudiendo resurgir,
una vez ataviados con tierra seca -.

Siempre nos quedarán pensamientos yertos
De verdades afuera.
Nos volveremos extraños.
Nos hacinaremos en pieles ajenas.

Me gusta..

Ella se asienta, tranquila, en las escamas de mi voz,
Y me afirma nuevas existencias.
En el tacto llevo los colmillos de su sublevación,
En los labios su dualidad anónima.


Aprendí a desvestir las emociones,
A convertir en interminable lo limitado
Por una vida exasperantemente humana.

¿ Dónde está el punto de desbordamiento ?

Con saliva adherimos aún con más fuerza
Los conceptos,
Pero incluso así, se desprenden de la piel,
Se van, pero quedándose…

Nos cambian,
Embebiendo nuestra base,
Nuestros cimientos.

Quizás lo que nos separe es una vida,
O quién sabe,
Puede que distanciarse sea la forma de vincularse
en mayor medida.

No hay prisa en responder.
Al menos, no hoy,
no aquí.

A veces escuchar nos hace vivir,
resurgir,
Caminar sobre retales de incredulidad,
Para finalmente desbordarnos.

Encontrarnos.


Simplemente eso.



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